Isométricas
La serie Isométricas parte de la lógica del dibujo técnico —la proyección isométrica— para tensionarla desde la pintura. Las tramas de cubos y estructuras modulares remiten a la arquitectura y a sistemas de organización, pero lejos de consolidar un orden estable, se fragmentan, se superponen y se desbordan bajo capas de acrílico.
La línea pierde su función de precisión y se vuelve materia: vibra, se corta, se ensucia. El espacio ya no responde a una perspectiva tradicional, sino que se construye como un campo simultáneo, sin centro fijo, donde el ojo recorre y reconfigura constantemente la imagen. La profundidad emerge de la superposición de capas, del gesto y de la tensión cromática.
El acrílico permite una construcción por estratos: superficies que revelan huellas, borraduras y reescrituras. En algunas obras, aparecen restos de otras narrativas —texturas, fragmentos, insinuaciones— que conviven con la grilla geométrica.
Isométricas propone así una reflexión sobre los sistemas contemporáneos desde su inestabilidad. Las estructuras no son sólidas: están en proceso, entre el orden y el desborde, entre el cálculo y la pintura.